martes, 15 de noviembre de 2011

Caminos

¿Hacia dónde van?


¿Cuántos caminos recorremos en la vida?

¿Cuántos nos quedan por recorrer?

 ¿Cuántos cruces nos encontramos y tenemos que decidir hacia donde ir? 

Me gusta hacer fotos de caminos. Últimamente me ha dado por ahí. Me planteo mi vida y qué quiero hacer con ella como un camino más que queda por recorrer, que empiezo a recorrer HOY. Porque hoy, ahora, en este momento, mientras escribo, inicio mi andadura. Siempre hacia delante. Puede que mire por encima del hombro, o me pare para ver el camino recorrido, pero siempre sigo andando, siempre viviendo una hora más, un día más, una enseñanza más.
Una andadura que no termina... Y que espero dure muchos años, que no acabe. Cada día rezo para que no decaiga mi energía, para que mi salud me permita seguir, para que la alegría de seguir mi recorrido en la vida no me abandone. Cada día rezo para que mis acompañantes sigan por ahí, cerquita, a la distancia de una voz. Cada uno con su camino, cada uno con su vida, pero compartiendo en algunos momentos de nuestras vidas la misma dirección. O quizá podamos encontrarnos en algún cruce. ;-D
Algunos ya me dejaron. Unos me acompañaron un corto trayecto. Me enseñaron a andar y me dejaron. Otros fueron apareciendo en los momentos en que fue necesario para ayudarme a levantarme y seguir andando. Otros ahí están todavía, intentando enseñarme a llevar bien repartido el peso de la mochila y bien atadas las botas. Enseñándome a abrigarme más y mejor para que el viento no entre entre mis ropas y enfríe mi corazón. Gracias a tod@s. Los que estáis o estuvistéis. Gracias por todo.

Gracias sobre todo a ti, amig@ mí@. Aún no sabes cuánto me has ayudado y me ayudas. Con tus palabras y tus silencios. Quizás más con tus silencios. Perdona mi torpeza al interpretarte. Sólo hago eso, interpretar, en lugar de escuchar lo que realmente dices. Gracias de corazón por estar ahí ya que, a pesar de todo lo que pueda parecer, eres mi maestr@. Sólo debo dejar a un lado mi orgullo, abrir mi corazón y mi mente, y dejar fluir la energía que me envías. Gracias de corazón por acompañarme un rato, por hacerme reir, por animarme, por enseñarme. Gracias siempre porque "tú haces que se vaya mi melancolía... me devuelves de nuevo a la vida..." (Amaral, Resurrección). Siempre gracias. Públicamente GRACIAS. Recibe en tu vida todo el bien que haces, multiplicado por mil, por un millón. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario