Hoy me he sentido libre. Por primera vez en mucho tiempo mi mente ha sido totalmente libre. Libre de obligaciones y responsabilidades, libre de malos rollos y preocupaciones, libre de ti, que te pasas el día dando vueltas por mi cabeza. Libre de él, que también da vueltas y vueltas y más vueltas por mis pensamientos. Libre todo y todos.
¿En eso consiste meditar? Lo cierto es que tan solo estaba contemplando el fuego, viendo cómo las llamas lamían suavemente los troncos, cómo subían y bajaban, bailaban y se abrazaban para luego separarse nuevamente. Viendo cómo iban consumiendo la madera, cómo ésta pasaba del marrón al negro y de ahí a un rojo anaranjado, para terminar cayendo o flotando con color gris, convertida en ceniza...
Y ahí estaba la energía que un día estuvo en una semilla, una diminuta semilla, que germinó. De ella nació una pequeña planta que poco a poco creció hasta salir a la superficie y ver la luz del sol. Gracias a ésta fue creciendo y, gracias al azar o la suerte o por ser su destino, superó todas las pruebas que hubo a su alrededor. Superó a los animales que pisaron o se comieron a sus congéneres, superó los fríos inviernos y los tórridos veranos sin agua. Sobrevivió a la sequía y se libró de todos los peligros que le acechaban. Siguió creciendo y creciendo hasta que un día.... llegó el hombre, cortó su tronco y la convirtió en madera.
Y esa pequeña semilla, con esa energía acumulada, ha seguido dándolo todo, proporcionando calor y luz a mi hogar. ¿Has pensado alguna vez la generosidad que existe en ello? Nació y no se quedó con la energía que había en su interior. La dejó fluir, cogió la que necesitaba de la tierra y el sol, para hoy dejarla fluir en mi hogar. ¿Por qué no podemos ser así los seres humanos? ¿Por qué nos empeñamos en acumular, guardar, cerrar, poseer... para qué?
Tengo que aprender a dar, a dar con generosidad, con alegría, de corazón. A dar sin esperar recibir. Pero tan importante como el dar, es aprender a recibir. Recibir con la misma alegría, también de corazón, con gratitud hacia quien da. ¿Lo conseguiré algún día?
Un buen propósito: cada día intentaré dar algo a cada una de las personas con las que me cruce. No importa si es un buen deseo o una sonrisa, un abrazo o un comentario acertado, un beso o comida. Lo importante será hacerlo así: con alegría y de corazón, con amor, deseando el bien de la otra persona a la hora de hacerlo.
Dar y recibir mantiene el flujo de la energía en el universo. Señor, enséñame a dar, ayúdame a hacerlo con TODAS las personas con las que me cruce, no sólo con aquéllas a quiénes quiera o me caigan bien. Con TODAS.
Es un buen propósito para una Nueva Vida.
Hay otra cosa que debo cambiar. Por mi propio bien. He de aprender a decir las cosas de otra manera. Pedir, no exigir. Hablar, no atacar. Supongo que ser una superviviente me predispone al ataque y, qué mejor defensa, ¿no? Aprender a escuchar, empezando por mis hijos, las personas de este mundo que antes acaban con mi paciencia. Tener paciencia, sí, aprender a esperar.
Todo lo bueno en esta vida se hace esperar. Y el secreto de la felicidad es ese... saber esperar. Porque, sino esperas nada, ¿de qué te vas a preocupar? Si tienes todo lo que necesitas en ese momento (casa, comida, abrigo, afecto, a ti mismo...) ¿qué puede causarte infelicidad? Conformidad y paciencia. Lo que tenga que venir llegará en su debido momento. Me lo repito hasta la saciedad, sólo me queda creérmelo de verdad y aplicarlo. ¡Qué facil es dar consejos a otros y qué difícil aplicárselos uno mismo!, ¿verdad? (Seguro que más de uno y de dos me entiende)
Llega la Navidad. Ya está aquí. Ahora se reúnen las familias. Sed felices, no esperéis nada, recibid lo que se os ofrece y agradecedlo. Y dad, una sonrisa, una caricia, un beso, un abrazo, un "callarse" a tiempo, un "no ofender". No caigáis en la tentación de... "aprovechando que estamos todos... me vais a oir, hombre...". Alguien saldrá herido y no será bueno. Déjalo correr y, cuando seas capaz de hablar sin ofender o herir, hazlo. No antes. Esto es lo que creo que en psicología llaman ser "asertivo", palabra que últimamente leo mucho. ;-D
Felices Fiestas a todos los que me seguís. ¡¡¡FELICES!!!
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