domingo, 15 de abril de 2012

A tu pesar

Muy a tu pesar, aunque no lo quieras, aunque me rechaces, sigo aquí, soy tu amiga.

Estoy escuchando música: (Adagio en G menor - Albinoni) y sigo aquí. No importa si no estás, no importa si desapareces. Yo sigo aquí. Sigo escuchando y descubriendo, aprendiendo. Y esperando que vuelvas.

Aunque la desprecies, te ofrezco mi amistad. No eres mi amigo pero yo soy tu amiga. Tú no quieres serlo porque "es un lujo que no te puedes permitir" o eso dices siempre. No me importa. No necesito tu permiso ni tu aprobación. Ni tuyo ni de nadie. Es una elección mía, no tuya.

Tú no puedes decirme qué sentir ni cómo. Te lo dije una vez: soy mujer, soy emocional y SIENTO. Es un privilegio, un derecho y una elección. Quiero sentir. Y siento ternura por ti, siento amor y siento amistad. Siento un deseo enorme de protegerte, de acogerte, de cuidarte. Desconozco el motivo que me impulsa pero, siendo mujer (y madre, para mayor gloria de la feminidad), ¿quién necesita motivos? Yo no, sólo SIENTO.

Y no me lo puedes quitar. Ni tú ni nadie me lo puede quitar. Nadie puede decirme qué dar, a quién, cuándo, cómo o cuánto. Nadie. Y eso me proporciona una sensación de bienestar enorme. Y el ser consciente de ello, el saber que puedo dar sin esperar nada a cambio, me da una libertad que antes desconocía.

No me importa cómo te lo tomes ni si desapareces. No me importa si intentas dañarme o apartarme. De hecho, yo no intentaré ir hacia ti. Sólo estoy aquí, sigo aquí. Y soy tu amiga. Puedes contar conmigo ( Stand by me ) si quieres. Y si no lo haces, tampoco importa. Seguiré aquí, seguiré siendo tu amiga y seguiré queriéndote, muy a tu pesar, aunque digas que es un error.

No estás solo. Ya nunca estarás solo. Yo estaré contigo cuando me necesites.

Hasta la próxima. Hasta siempre Guadiana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario